Cristián Campos asegura que "nunca jamás, en mis 67 años de vida, he sentido atracción sexual hacia menores de edad"

El actor emitió un comunicado en respuesta a la querella presentada en su contra por abuso sexual infantil por Rafaella di Girolamo.

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Camilo Roa

Este miércoles, el actor Cristián Campos respondió ante la querella por abuso sexual infantil presentada en su contra, destacando su determinación a defenderse "con todas mis fuerzas" frente a lo que calificó como una "repugnante y dañina injusticia".


🎭 Campos, en una declaración pública recogida por CNN Chile, negó categóricamente haber tenido "atracción sexual alguna hacia menores de edad" en su vida, describiendo tales acusaciones como "degradantes y repugnantes". La controversia surge en el contexto de una acusación formal que implica al actor en actos de abuso durante la niñez y adolescencia de Rafaella di Girolamo, aprovechando una posición de poder para "confundir, controlar y cometer abusos en su contra".


📚 La Fundación Para la Confianza apoyó la presentación de la querella contra Campos, argumentando que el actor habría abusado de su posición asimétrica para perpetrar los abusos contra di Girólamo. Esta situación, según la fundación, causó un profundo impacto en la víctima, requiriendo un largo periodo de recuperación.

  • Revisa la declaración completa recogida por CNN Chile:


El día de ayer me enteré -no por vía judicial-, sino a través de la cuenta (X) del señor José Murillo, que sería presentada una demanda en mi contra por la Fundación para la Confianza.


Al respecto me gustaría manifestar lo siguiente:


1- Considero que las RRSS no son la plataforma adecuada para que una fundación que acoge temas tan delicados, ventile su información. Sobre todo, si el afectado no ha sido notificado judicialmente.


El Sr. Murillo -quién conoce de cerca estos temas-, debería saber que siempre hay familias detrás, y mostrar más empatía, delicadeza y respeto.


2- Respecto al fondo del asunto:


Debo aclarar que nunca jamás en mis sesenta y siete años de vida, he sentido atracción sexual alguna hacia menores de edad. El tema me resulta degradante y repugnante.


He sido un buen padre, buen tío y padrino, y he compartido, y convivido siempre con sobrinas, hijos e hijas de amigos, pololas y parientes.


Y jamás ha existido algún asomo de duda, testimonio o suspicacia respecto a la rectitud de mi conducta con menores.


Al contrario. Siempre he mantenido relaciones sanas, de confianza y cariño mutuo.


Lo doloroso es que resulta muy difícil defenderse de una acusación tan abyecta como esta.


He vivido en carne propia, a través de mi familia política, el dolor y el beneficio de denunciar abusos.


Pero también conozco casos en que el tema se presta para llevar a cabo actos de injusticia contra hombres inocentes.


La Fundación para la Confianza crea desconfianza en mi historia de vida, y de paso, revictimiza a mi mujer, quien sí vivió episodios reales de abuso.


Quienes me conocen saben que soy un buen hombre y he hecho siempre un esfuerzo por llevar una vida limpia, lo más empática y amorosa posible.


No soy un mal bicho, y no merezco ser acusado de tal.


Ante esta repugnante y dañina injusticia, me defenderé con todas mis fuerzas, no solo por mí, sino por mi familia, mis amigos y todos quienes me han manifestado su profundo apoyo en estos momentos, de manera que esta injusticia, que tanto dolor nos ha provocado, no quede impune.


— Juan Cristián Campos Sallato.