Lorenza Patricia Ramírez Barrera, de 80 años, y Erica Alejandra Fernández Mora, de 59, son las protagonistas del escabroso hallazgo de un cadáver en la calle Los Talaveras, en la comuna de Ñuñoa.
❤️ Los últimos antecedentes revelan que los restos pertenecen a Erica, quien falleció sin intervención aparente de terceros y presumiblemente producto de una enfermedad. Ambas compartían algo más que una amistad, según Emol, vínculo que se profundizó tras la muerte del esposo de Ramírez en 2008.
¿Una historia de amor?
💍 Ramírez estaba casada desde 1963 con Senén Monares Gómez, con quien tuvo tres hijos: Paulina (60), Pamela (56) y Agustín (49). Tras enviudar, comenzó un vínculo con Fernández Mora, con quien inició una relación amorosa y un proyecto de vida en común.
📿 Ambas mujeres estaban fuertemente ligadas por la fe y optaron por convertirse en laicas consagradas, vistiendo hábitos azules y renunciando a la ropa de calle. Su encuentro en una parroquia les inspiró el sueño de fundar una congregación, abrazando un camino de devoción y servicio.
🤝 La relación entre Ramírez y Fernández estuvo cimentada en un pacto de mutuo cuidado y silencio ante la muerte, evidenciando una profunda lealtad. Este acuerdo reflejaba su compromiso de permanecer unidas «hasta el último de sus días», según relató el subprefecto de la PDI, Juan Fonseca.
El pacto de muerte
🏠 Tras el fallecimiento de Fernández en su residencia de la calle Suárez Mujica, Ramírez actuó conforme a su pacto, esforzándose por mantener el cuerpo de su compañera cerca.
👨👩👧👦 La vida de Ramírez, marcada por su matrimonio, viudez y posterior relación con Fernández, revela una historia de amor, fe y compromiso. Este caso ha capturado la atención de la comunidad de Ñuñoa y más allá.