🇺🇸 La Casa Blanca ha oficializado este jueves una nueva medida arancelaria que afecta a China. El decreto publicado aumenta el arancel recíproco a un 125%. A esta cifra se añade otra tarifa del 20% relacionada con el fentanilo, con lo que el total de los aranceles alcanza el 145%.

💰 Esta decisión forma parte de la estrategia económica de Estados Unidos para presionar a Pekín, el principal objetivo de la guerra comercial emprendida por el presidente Donald Trump. El aumento del 125% entró en vigor el jueves y también se aplica a productos provenientes de Hong Kong y Macao.

🤝 Según El País, el consejero económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, aseguró que existen acuerdos cercanos a concretarse con otros países que enfrentan aranceles. El funcionario destacó que Trump «nunca tuvo otra intención que sentarse a negociar» con los implicados en la guerra comercial.

🌍 Paralelamente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, comunicó que la Unión Europea aplazará 90 días la respuesta a los aranceles impuestos por EE. UU. Aclaró que la medida, que se iba a implementar el 15 de abril, se retrasará para “dar una oportunidad a la negociación”.

📉 El impacto de estas políticas es global. Según estimaciones de la Organización Mundial del Comercio, la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China podría reducir hasta un 80% el comercio bilateral y disminuir el PIB global hasta en un 7%, lo que afectaría a la economía mundial en su conjunto.

Resistencia desde China

🇨🇳 En respuesta a la creciente presión de Washington, la embajada de China en EE. UU. compartió un mensaje simbólico. A través de su cuenta en X, expresó: “Nosotros no nos rendimos”. Acompañaron este mensaje con un vídeo histórico del líder chino Mao Zedong, quien en 1953, durante un discurso, afirmaba que China nunca se rendiría, sin importar cuánto tiempo durara la guerra.

⚔️ Este vídeo remite a los años 50, cuando las relaciones entre China y EE. UU. eran tensas debido a la Guerra de Corea. A pesar de las diferencias de contexto, el mensaje refleja la postura inquebrantable de Pekín frente a la actual confrontación económica con Estados Unidos.