Ciudades brasileñas enfrentan fallas al votar
La falta de buses y las demoras complicaron el traslado de electores. La campaña de Lula pidió extender la votación hasta las 19:00

Varias ciudades brasileñas reportaron fallas de transporte durante la segunda vuelta presidencial.
Los problemas dificultaron el traslado de electores hacia sus locales de votación.
São Paulo operó con menos buses
En São Paulo, los buses funcionaron con cerca del 60% de la flota.
La reducción provocó esperas y dificultades para llegar a los centros electorales.
La Justicia Electoral ordenó mantener el 100% de los buses en circulación.
Salvador retuvo vehículos
En Salvador, parte de los buses permaneció dentro de una terminal.
El Tribunal Regional Electoral de Bahía ordenó restablecer toda la flota.
La medida también incluyó una orden contra Pablo Souza, secretario municipal de Movilidad.
La decisión surgió tras una inspección electoral en una empresa de transporte.
Problemas también afectaron otras ciudades
En João Pessoa, algunos electores denunciaron largas esperas.
También afirmaron que varios buses no se detenían para recoger pasajeros.
La municipalidad anunció una investigación sobre esas denuncias.
En Teresina, las autoridades ordenaron recuperar toda la flota de buses.
El incumplimiento podía generar una multa de 1 millón de reales por hora.
También hubo reclamos en Recife, Maceió y Belém.
Los reportes mencionaron falta de vehículos, demoras y problemas en los embarques.
Además, se informaron dificultades en municipios de Sergipe, Alagoas y Pará.
La campaña pidió dos horas adicionales
La campaña de Luiz Inácio Lula da Silva solicitó extender la votación hasta las 19:00.
El pedido buscaba compensar las dificultades de transporte registradas durante la jornada.
La solicitud incluyó municipios de al menos 10 estados brasileños.
Entre ellos aparecen Bahía, São Paulo, Alagoas, Pernambuco, Piauí y Paraíba.
También fueron mencionados Pará, Paraná, Río de Janeiro y Roraima.
La campaña pidió que la medida se aplicara en las zonas afectadas.
El TSE debía resolver el pedido
El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, reconoció los problemas.
Según informó Deutsche Welle, la situación estaba siendo corregida.
La campaña sostuvo que “la prórroga, por dos horas, hasta las 19h” debía proteger a los electores afectados.
El pedido no significaba una extensión automática para todo Brasil.
Cada decisión dependía de las autoridades electorales y de los problemas registrados.
Electores en fila conservaron su derecho
Las personas que permanecían en la fila al cierre podían votar.
Esta regla buscaba proteger a quienes llegaron antes del término oficial.
Las demoras del transporte aumentaron la preocupación en varios municipios.
La Justicia Electoral debía evaluar cada situación antes de ordenar cambios.