Durante la mañana del sábado 10 de mayo, la subsecretaria explicó que las irregularidades detectadas por la Contraloría respecto a las vacunaciones contra el Covid-19 en 2022 y 2023, corresponden a problemas de registro y no a una mala administración de estas. La situación se relaciona con registros que indican aplicaciones de dosis después de la fecha de vencimiento, algo que, según ella, no refleja lo que realmente ocurrió.
🗣️ «Estamos ante un problema de registro y no ante un problema de administración errónea», señaló Albagli en conversación con T13. Detalló que en un CESFAM se registraron entre 2.000 y 3.000 dosis con fechas incorrectas, pero al revisar la trazabilidad, se comprobó que el lote nunca estuvo en ese recinto.
🏥 La subsecretaria explicó que ese lote correspondía a uno de los primeros recibidos al inicio del proceso de vacunación. Por lo tanto, «es extremadamente poco plausible, si no por decir imposible, que años después se hayan administrado vacunas de ese lote en otro consultorio», afirmó.
🔎 Casos similares se han detectado en otros años, incluyendo 2017, 2021 y 2022. En esa línea, sostuvo que «cuando uno está frente a un patrón, quiere decir que hay algo basal, estructural que lo explica», descartando que se trate de hechos aislados.
🧾 El origen del error estaría en el sistema informático utilizado para registrar las vacunas, donde los funcionarios deben seleccionar el lote desde una lista desplegable. Esta lista, que incluye todos los lotes importados al país, puede inducir a error si se elige el número equivocado.
🚨 Para evitar que estas situaciones se repitan, el Ministerio está actualizando el sistema de registro. «Si es que alguien escoge, al momento de administrar una vacuna, un lote que ya ha caducado, eso va a levantar un sistema de alerta», informó la subsecretaria. Además, reveló que se implementará una verificación del RUT para evitar errores en la identificación del paciente.
✅ Finalmente, Albagli hizo un llamado a la tranquilidad, asegurando que no existen riesgos para la población. «Lo que hay es una dificultad legítima de registro en sistemas muy complejos y de altísimo volumen», concluyó.