Un video deepfake se hizo viral en redes sociales tras sugerir que Olena Zelenska, esposa del del presidente de Ucrania, compró un auto de lujo en París.

🚗 En el video, un supuesto empleado del concesionario Bugatti en París afirma que Zelenska compró un Bugatti Tourbillon por 4,5 millones de euros.

🔴 Sin embargo, investigadores señalan múltiples señales de que el video es obviamente falso, incluyendo cortes y movimientos inusuales de labios.

18 millones de visitas

🔍 Clément Briens, investigador de ciberseguridad en Recorded Future, destacó que el video tiene varias marcas indicativas de ser manipulado.

👀 A pesar de estas señales, el video obtuvo 18 millones de visitas en 24 horas en X, impulsado por influencers prorrusos.

«Nuestro concesionario en París fue víctima de varios delitos penales y denunciamos firmemente esta campaña de desinformación», declaró la empresa Bugatti, añadiendo que nunca se vendió un vehículo a la pareja presidencial ucraniana.

📑 Además, el comunicado de Bugatti detalló que la factura mostrada en el video es falsa.

«Los detalles legales obligatorios no aparecen, el precio del vehículo es incorrecto, y el Car Lovers Group nunca habría permitido que se emitiera un documento así», indicó la empresa.

⚖️ Bugatti ha emprendido acciones legales por falsificación, usurpación de identidad y difamación.

«Lavado de narrativa»

🕵️‍♂️ Darren Linvill, profesor del Media Forensics Hub de la Universidad de Clemson, señaló a CNN que este video es parte de una campaña rusa de «lavado de narrativa» para socavar a Ucrania.

🔴 Esta estrategia implica la creación de sitios web falsos y la difusión de desinformación a través de redes sociales.

💻 El sitio web que publicó el video, Verite Cachee France, se creó recientemente y presenta señales de contenido generado por IA.

🛡️ Clément Briens explicó que esta red de desinformación tiene como objetivo influir en la opinión pública europea, erosionando el apoyo a Ucrania y a líderes que la respaldan, como Emmanuel Macron.

👀 La gran cantidad de artículos dificulta la detección de deepfakes, facilitando su propagación en redes sociales.