📅 El año pasado, Wall Street jugó un papel crucial al respaldar financieramente a Elon Musk en su compra de Twitter, proporcionándole un préstamo de 13 mil millones de dólares.

🏦 Ahora, los bancos se están preparando para vender la deuda, anticipando una pérdida del 15%, según informa The Wall Street Journal.

💸 Esto podría traducirse en cientos de millones de dólares en pérdidas para los principales prestamistas, como Morgan Stanley y Bank of America.

El «audaz» movimiento de Musk

📆 En octubre del año pasado, Elon Musk, la persona más rica del mundo, acordó comprar la compañía de redes sociales Twitter por 44 mil millones de dólares.

💰 Para financiar esta adquisición, recibió préstamos de bancos como Morgan Stanley, Bank of America y Barclays, respaldados en parte por sus acciones en Tesla, consignó Business Insider.

🔄 Sin embargo, desde que Musk tomó las riendas de la plataforma, ahora llamada X, la empresa ha enfrentado numerosos desafíos.

Desafíos y descensos

📉 Entre julio y septiembre, las descargas de la aplicación cayeron casi un 30%, según datos de Apptopia.

📢 Además, Ebiquity, una consultora de marketing que trabaja con 70 de los 100 principales anunciantes del mundo, informó que solo dos de ellos publicitaron en X el mes pasado.

💹 Fidelity, el gestor de activos que posee una participación en la empresa, ha reducido la valoración de Twitter en dos tercios, lo que situaría el valor de la compañía en torno a los 15 mil millones de dólares.

Preparándose para las pérdidas

📰 Según The Wall Street Journal, los prestamistas de Musk han comenzado a prepararse para vender la deuda, anticipando una pérdida total del 15%, o 2 mil millones de dólares.

💰 Para los bancos que poseen las mayores partes de la deuda, como Morgan Stanley y Bank of America, esto podría significar pérdidas de cientos de millones de dólares.

Un futuro incierto

🏦 Los banqueros cercanos al trato han expresado su preocupación de que X podría recibir una calificación de bono basura, lo que indica un riesgo de impago de los préstamos.

📉 Esto se debe tanto al polémico estilo de gestión de Musk como a un mercado publicitario en declive. A medida que los bancos se preparan para asumir estas pérdidas significativas, el futuro de Twitter bajo la dirección de Musk sigue siendo incierto.